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Apuntes de una exploradora profesional.

marzo 18, 2013

Yo antes era bastante trágica. Ya no lo soy.

Los años, o el instinto de supervivencia, quién sabe, me han hecho quitarme de muchos malos ratos.

Ahora mantengo la calma y confío en EL TIEMPO (el atmosférico no, el otro).

Teniendo paciencia, por regla general, la mayoría de las “tragedias” tornan en comedia y todos contentos.

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Fluyendo… like smoke…

enero 28, 2013

… y de tanto fluir, convertida en humo me hallo. Me deslizo despacio, me enrosco, giro y avanzo, tranquila, buscando recovecos por los que colarme. Y cuando los encuentro, me transformo, adapto mi forma a la suya, los atravieso y sigo el camino… fluyendo, fluyendo…

… y de tanto fluir, evadida he estado. Con la mente lejos de aquí.

Pero algo ha cambiado, cosas mías, y hoy vengo dispuesta a expandirme por todos los rincones de esta página. La pobre agonizaba, carente del oxígeno necesario para poder sobrevivir: yo.

Sé que si no le hago un boca a boca más a menudo, morirá. Y no quiero nuevos cadáveres sobre mis espaldas, ahora que los míos han aligerado su peso. Por eso, aprovechando mi novedoso y volátil estado, me deslizaré hasta el centro de sus pulmones y le proporcionaré el fluido que tanto necesita. Oxígeno en formato post.

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El crisol

diciembre 2, 2012

A veces me siento dios. Sin delirios de por medio. Es lo que tienen los pueblos, que lo que para algunos serían delirios, para nosotros es realidad. Me pasa muy a menudo (lo de habitar delirios, no lo de creerme dios).

El grado máximo de posesión divina se alcanza los días en los que hay partido (de fútbol, of course, el otro dios).

¿Y dónde me sucede esto? … ¿Acaso en Lourdes? … ¿Será en La Meca? … ¿En el Bernabéu? (dios no lo permita, ¡ay! si dios soy yo) … ¿En lo alto del Everest?

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Solo tengo que escapar. Runaway.

noviembre 24, 2012

Me paso la vida esperando. Y no solo porque tenga la maldita costumbre de ser puntual, que también.

Me paso la vida esperando a que pasen cosas.

En esta ocasión, esperaba desde hace tiempo la visita de las musas. Solo su presencia me hace aparecer por aquí. Necesitaba inspiración para contaros algo medianamente potable, pero en vista de que las muy miserables se hacían de rogar (iba a decir las muy putas, pero me he contenido, menos mal), he decidido dejar de esperar y actuar.

Y aquí estoy, boli en ristre, dispuesta a explicaros mi enfermiza relación con Los Tiempos De Espera.

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octubre 26, 2012

No son los muertos

No son los muertos los que en dulce calma
la paz disfrutan de su tumba fría,
muertos son los que tienen muerta el alma
y viven todavía.

No son los muertos, no, los que reciben
rayos de luz en sus despojos yertos,
los que mueren con honra son los vivos,
los que viven sin honra son los muertos.

La vida no es la vida que vivimos,
la vida es el honor, es el recuerdo.

Por eso hay muertos que en el mundo viven,
y hombres que viven en el mundo muertos.

Gustavo Adolfo Bécquer

Por una sola vez, pongo en mi boca palabras ajenas.

Nadie lo hubiera expresado mejor. Ni yo misma, que me conozco bien.

Salís ganando con tan extraña novedad.

NO HAY OLVIDO…

6 de junio de 1934

27 de octubre de 2008

… 4 años atrás…

Una de cal… (parte I)

septiembre 26, 2012

 

DE EQUILIBRIOS, HUIDAS Y DELIRIOS

 

El Individuo casi no se atrevía a respirar por temor a caerse. Avanzaba despacio, con los brazos extendidos en cruz. Inspiraba quedamente, arrastraba un pie sobre la cuerda, expiraba y repetía la operación con el otro pie.

Mientras lo hacía, no podía dejar de rebuscar en su cabeza los motivos que los habían llevado a semejante situación.

Por lo menos, pensó, había tenido los suficientes reflejos como para agarrarse al alfeizar de la ventana y encaramarse a la cuerda de tender la ropa.

Estaba en forma. Le había sorprendido comprobarlo. No se lanza uno por la ventana todos los días. Y eso que él creía, antes de la proeza, que ya estaba acabado.

… “Habían sido muy felices. Los tres.” …

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Crónicas desde mi toalla (II): la Toxicidad y la Mezquindad.

agosto 24, 2012

Cuando leáis este post, mi toalla ya habrá vuelto a su lugar de costumbre: la piscina del pueblo. Lejos del mar. Demasiado.

Pero estas últimas semanas ha viajado. Ha acabado tiesa al tacto tras las sesiones de sal y sol que el Cantábrico nos ha proporcionado a ambas. A mi toalla y a mi. Las dos eMes se bañaban y acto seguido se fugaban con la moto, dejándome a mis anchas. No hay nada mejor que el mar, el sol y la placentera soledad que conseguía nadando un poco. Sobre todo cuando se están pasando esos días en una casa de locos: la de mi madre. Las estrellas invitadas, es decir, nosotros tres, mis hermanos, hermana y adosados, en combinación con la jefa, la convertimos en el escenario de una opereta italiana con la mamma de rigor. Somos muy reñidores, la verdad… pero la sangre nunca llega al rio… la interceptamos antes de que se pierda y hacemos morcillas, que somos del norte y cocinamos bien. Estrés puro y duro 😉

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