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Ilusiones ópticas

septiembre 24, 2010

Cumplir años tiene principalmente dos ventajas, la primera y fundamental es que no te has muerto, la segunda y no menos importante (aunque para llegar a ella es necesario no haber dejado de respirar) es que te das cuenta de que las certezas absolutas no existen.

Descubres que casi nada es lo que parece, y que muchas veces las apariencias engañan.

Toda la vida oyendo lo mismo, y ahora resulta que los científicos dicen que no fue Moisés quien abrió las aguas del Mar Rojo, que fue el viento del este (ya debía de ser fuerte…).

Oigo hablar a cocineros como si fueran filósofos y a supuestos filósofos que cocinan ideas hasta evaporarlas y reducirlas a nada.

Hay guapas que cuando las conoces a fondo no lo son tanto. Y feas a las que ves guapas.

Existen hombres encantadores si no están en casa que en realidad maltratan y matan, mujeres asustadas a las que crees enamoradas y “mujeres desesperadas” (por conseguir unos manolos) que matan el tiempo jugando al golf hasta que el tedio las mata a ellas.

Conozco muertos que viven en la memoria de muchos y vivos que son zombis.

Abundan ricos muy pobres en alma y pobres muy ricos en ella.

Hubo quien te dijo que estaba bien y en realidad no lo estaba. Y le creíste sin preguntar más.

Unas veces ves fuego donde no lo hay, y otras ni siquiera ves el humo.

A menudo me encuentro con elegantes muy zafios en modales y con humildes elegantes en el trato.

Y con niños de pensamientos sabios. Y con “sabios” que actúan como niños.

Y con muchas cosas más.

 

Si no sabes ver y te limitas a mirar, si oyes pero no escuchas, ni siquiera lo distingues.

La ilusión óptica te atrapa y te confunde la visión.

Algún ilustre cocinero-filósofo de esos diría que la única certeza que tiene es que existe.

Yo, ni eso. A lo mejor me despierto, todo ha sido un sueño (o una pesadilla, depende…) y resulta que en realidad soy un bigotudo conductor turco de ciento veinte kilos con chanclas y calcetines que acaba de echar la siesta en la cabina de su camión.

 ¡Y me da algo!

4 comentarios leave one →
  1. Elena permalink
    septiembre 24, 2010 1:08 pm

    Jajaja!!!
    Vete tú a saber lo que vemos. Muchas veces me da por pensar que todo lo que vivimos es irreal y que un día nos daremos cuenta de ello. Mejor no pensarlo y disfrutar. Y vivir, que son dos días…

  2. septiembre 24, 2010 4:55 pm

    Lo del camionero es de traca! menudo final! jajaja

  3. Loren "elasiduo" permalink
    septiembre 24, 2010 6:29 pm

    Ja ja ja Muy bueno, estoy de acuerdo con que el final del camionero es muy bueno. Aunque el de la foto tiene algún kilito mas.

  4. Marialuisa permalink
    septiembre 25, 2010 3:39 pm

    Por Dios, que me despierte y sea una sílfide, jajaja….¿quien porras quiere ser un camionero gordo?….lo de camionero me da igual….pero delgado por favor, que pudiera salir del camión y comerme un bocata de sardinas o un bocata de calamares como los del Juantxo…..o el de la bodeguilla repetido, chorreando aceite y que después no me den remordimientos de conciencia…….¡eso es lo que quiero ser al despertarme!, jijiji. Un beso Leticia, como siempre de lo mas ocurrente y acertada…..hay cada días mas personas que !no quieren ver las cosas”.
    Me estoy poniendo al día despues de otra tanda de cuidados a mi amá que se lo merece siempre. Creo que ya vamos pasando lo peor.

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