Skip to content

El capataz y el caos

octubre 4, 2010

No me gustan los feminismos, igual que odio el machismo de algunos (y algunas), y no me parece una buena idea que la famosa Ley de Igualdad impulse medir el número de hombres y mujeres dentro de un partido político o en un puesto de trabajo, para así poder equilibrarlos.

Quien vale, vale. Hombre o mujer. Eso es una igualdad metida a calzador.

Para mí, igualdad es otra cosa.

Digo esto como una declaración de principios que ha de tenerse en cuenta al acabar de leer este post.

Que hablemos de esto es mala señal. El día que deje de ser tema habitual será un día de gloria para nosotras: las perpetuas agobiadas por armarios que ordenar, comidas que hacer (y pensar), intendencia doméstica que apañar, trabajo remunerado que cumplir y vida que vivir (sobre todo).

Muchas nos sentimos “capataces a la fuerza” en nuestras propias casas (capataces boca abajo en casas patas arriba.).

Nuestro principal “pecado” es no soportar EL CAOS (en todos sus grados y vertientes) e intentar evitarlo con veladas sugerencias de colaboración (otras veces no tan veladas, con un SOS bien alto) que normalmente no funcionan. Es un caos invisible para los demás, parece ser que solo lo ves tú con tus rayos infrarrojos, aunque lo generen ellos.

Es entonces cuando sale de tu interior el capataz que la mayoría de las mujeres hemos desarrollado a fuerza de necesitarlo.

 

Lo malo es que en cuanto asoma y se fusiona contigo, el efecto que provoca no es el deseado. Es exactamente el contrario.

La mayoría de las veces es mal mirado, tachado de exagerado y finalmente ignorado.

Y termina trabajando en soledad, y encima mosqueado. Lo que lleva a un caos de otro tipo, aún peor.

Es un capataz tonto. Arregla los armarios de sus compañeros, les cocina, les atiende y cuida como mejor sabe (o puede), pero sobre todo recoge, recoge, recoge y recoge (de todo, por todas partes, en cualquier momento). Y lo hace sin que nadie se lo pida.  Aunque lo hace a gusto, casi siempre es sin un gracias de por medio (y eso se agradece).

Ellos deben pensar que un ejército de enanitos invisibles es el que arregla cajones, ordena la nevera, guarda la ropa de invierno o pone en el Z-A-P-A-T-E-R-O -como bien indica la palabra- los zapatos desperdigados ajenos.

¡No saben cómo ni cuando, pero el armario esta misteriosamente recogido! ¡Y donde había bufandas ahora hay bañadores! ¿Será un milagro? ¿Será magia? ¿Será un holograma?

Que venga Iker Jiménez y que haga un reportaje para Cuarto Milenio.

 

Al capataz tonto y furioso le gustaría que su trabajo invisible fuera reconocido, y que sus llamadas de auxilio no se leyeran como quejas. A veces se siente como un gusano malhumorado e ignorado, y en cualquier momento espachurrado.

Además, él no quería ser capataz, ni estar de mal humor. Él quería formar parte de una cadena de montaje en la que todos trabajasen coordinados, en versión cooperativa, SIN JEFE. Nada más (y nada menos, parece ser).

Finalmente, el capataz maleado vuelve a tu interior, desilusionado y fracasado en su tarea. Te deja un regusto amargo al pasar por la garganta, irritada de tanto pedir socorro. Y sueñas con que no vuelvas a necesitarlo. Y deseas que si vuelve a salir lo haga transformado en un sindicalista competente que lo arregle todo, o convertido en un alien aterrador que imponga un poco más.

Dedicado a mi madre.

9 comentarios leave one →
  1. Marialuisa permalink
    octubre 4, 2010 7:18 pm

    Me ha encantado, como siempre
    ¡Olé por las madres del mundo! y ¡olé por la madre que te parió! y no podrías habernos creado mejor que como un Allien, aunque en vez de ser el 8º pasajero seamos el último mono. Aún así, en vez de capataz tonto yo me considero una “Diosa doméstica” jajaja, es otro punto de vista, incluso cuando me dice Iñigo eso de “Estas como una cabra” y yo siempre le contesto que es mejor estar como una cabra que cabreada.
    UN BESO

    • octubre 4, 2010 7:27 pm

      Como decía alguna pelandrusca, yo quisiera ser una diosa en mi cama (y en el sofá de mi casa decidiendo que se ve en la tele). Para recoger y planchar le dejo el puesto de diosa a otra.
      Besitos, como siempre.

  2. Marialuisa permalink
    octubre 4, 2010 7:42 pm

    Jajaja, el título es para el día y para la noche, pero de las habilidades personales no estabamos hablando, lo otro eran obligaciones ¿no?…aunque para algunas lo que yo considero habilidad personal puede que tambien sea una obligación, yo en mi cama prefiero ser otra cosa….Lo del sofá para mí es batalla perdida, imposible “pescar” un mando y cuando se lo quito cuando duerme no me digas como pero se despierta y te juro que no muevo un pelo, jijiji.

  3. octubre 6, 2010 10:18 am

    ¡¡Tenemos tema con tu post!! yo, como te comentaba, he decidido DELEGAR, y si está desordenado pues que esté, ¿que es mejor para mi salud metal y física? ¿recoger lo que no has desordenado TU o irte de paseito como hacen ELLOS? lo tengo claro! me voy DE PASEO, por lo tanto, no recojo sus cosas, nada! y no le doy el turre, yo no soy su madre, se suponía que ya estaba educado cuando le conocí, a estas alturas ya poco se puede hacer…. pero claro, como tu bien sabes, cuando hay niños es diferente… hay que educarlos para que no hagan lo mismo que su padre… los hombres (algunos) son los reyes del ESCAQUEO!

  4. Loren "elasiduo" permalink
    octubre 9, 2010 8:20 am

    Aquí siendo hombre, mejor no comentar nada…

    • octubre 9, 2010 1:25 pm

      Tu puedes, que tengo entendido que cocinas.
      No soy tan necia de meter a todos en el mismo saco. Hablo de hombres, hijos e hijas en general.

  5. Loren "elasiduo" permalink
    octubre 10, 2010 6:11 pm

    Claro que cocino, porque soy guisandero de profesión y cocinero a tiempo completo para mi mujer y mis niños.
    Y la verdad es que está muy bien, soy tío, pero no soy un necio y tienes toda la razón.
    Buenísimo, como siempre, por algo soy asiduo…

  6. javi permalink
    diciembre 4, 2010 1:47 pm

    ola kiero comprar 30

  7. javi permalink
    diciembre 4, 2010 1:48 pm

    es muy bonito
    .

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: