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De texturas, colores, imaginaciones y otras divagaciones

octubre 12, 2010

A algunos les pesa un feo pasado y otros tenemos la suerte de que el nuestro adorne.

Hubo un tiempo en que viví en el centro de un universo de belleza, telas fabulosas, muebles espectaculares, planos, diseños, obras y decoración en general (para millonetis en particular).

Tampoco hace tanto tiempo, pero me resulta tan lejano que parece que pasó en una vida anterior.

Tuvimos una tienda de antigüedades en un sitio de lo más chic (Delaño Lapera se llamaba) y ejercí mi profesión de decoradora durante bastantes años. En una ciudad enorme. Auténtica tierra de lobos, no la de la televisión.

Ahora vivo tranquila en el campo, pero entonces yo también llevaba agenda (repleta de muestras de telas), discutía con operarios de todo pelaje en toooodas las obras, peleaba presupuestos con tipos trajeados de sonrisa seductora (o eso creían ellos), bandeaba imprevistos variados y tuve la gran suerte de intervenir en la decoración de maravillosas casas de ciertos afortunados que no dudaban en gastar en la tela de su sofá lo que muchos tardan meses en ganar.

En esa época descubrí que el mundo de las telas era lo mío. Fue un amor a primera vista. Un amor caro y exclusivo que me abandonó en cuanto nos vinimos a vivir aquí. Pero lo aprendí todo.

Brocados, cretonas, cachemir, gasas, muselinas, organdí, satén, seda, tul, terciopelos, voiles, damascos…..

Distinguía rápidamente entre cientos de rollos la tela apropiada. Por su caída, por sus tonalidades, por su trama, su diseño…..

Así fue como el mundo de las texturas y de los colores me encontró, me inundó y finalmente me poseyó.

De toda aquella vida ya me desprendí hace tiempo, pero las texturas y los colores me perseguirán siempre, y el placer de observar cosas bonitas me acompaña a todas partes. Me basta con admirarlas, sin necesidad de poseerlas.

Así que temo que cualquier día caeré fulminada victima del Síndrome de Stendhal (síndrome elegante donde los haya), pues he ido a aterrizar en un universo perfecto de texturas, colores y luces. Están a mí alrededor.

Me los da la naturaleza. Y además son gratis.

Ya no buceo en catálogos de telas de Pierre Frey, Nina Campbell o Colefax & Fowler.

Ya no soy asidua de Gastón y Daniela. No veo tipos trajeados más que en los periódicos. Abandoné la agenda, los trajes de chaqueta, los ajetreos y las texturas asfaltadas.

Y nos marchamos de allí.

Ahora, lejos de todo aquello, las texturas naturales, los colores y las imágenes me salen al paso y me encuentran en cualquier sitio.

Y las imagino convertidas en telas, alfombras, tapices o cuadros.

Veo escenas con las que haría estampaciones, tonalidades que traduciría en bordados y luces que querría atrapar y llevar a mi casa.

Y las fotografío. Como una fijación, rayando la obsesión.

Veo tules en el cielo,

 

terciopelo en las rocas,

 

 una alfombra de pelo

 

y satén suave en una rosa

  

Veo escenas floreadas

dignas de ser estampadas….

 

….en cretonas afrancesadas

 

Y algunos colores

con tintes desgarradores

 

Veo brillar al mar

dispuesto a decorar

y lo quisiera atrapar

para poderlo colocar

en un cuadro, o en un altar.

 

Quién sería el artista

que pintó este cuadro impresionista

para ponerlo a la altura de mi vista

 

Veo un Romero de Torres

en el patio de Dolores,

 

Un Tapies

en una tapia

 

 Un pavimento

deshecho por el viento

 

 Otra alfombra,

debajo de alguna sombra

 

 Y una loneta

de rayas repleta

 

Debe ser una treta

para volverme majareta,

y así poder acabar

con esta loca de atar.

 

 

7 comentarios leave one →
  1. Vikika permalink
    octubre 12, 2010 3:01 pm

    Ojalá hubiera más gente como tú y como Aran, la de Canlle et Vanille y que hoy ha compartido programa con tu hermanito. Ambas sacais unas preciosas fotos, me encantan!!
    BSS

  2. octubre 12, 2010 5:02 pm

    joder hermana eres la bomba de neutrones! me encanta! muacs!

  3. Loren "elasiduo" permalink
    octubre 12, 2010 7:55 pm

    Leerte es como llegar a casa y que en la escalera huela a tortilla de patatas, como el primer trago de sidra de la temporada, como llegar al km 42 del marathon, como morder el cuello de mis niños… Leerte es la hostia!!!

  4. Marialuisa permalink
    octubre 12, 2010 8:20 pm

    Sin palabras. Suerte que la naturaleza te de todo eso y muy valiente de haberlo colgado todo y de cambiar tanto tu vida, yo no creo que podría aunque me garanticen que voy a sufrir todos los días del Síndrome de Stendhal al admirar tanta belleza. Deberíamos tenerte a tí en los periódicos de todos los días y no a tanto memo diciendo nada y prometiendo tanto.
    Un beso como siempre.

  5. octubre 15, 2010 8:01 am

    ¡Además de escribir de puturrú eres una poetisa! yo también pienso como tu, lo mejor son las cosas gratis, las que están delante y que muchas veces ni nos fijamos, las cosas pequeñas. En la naturaleza puedes encontrar una paz increíble, para tus ojos, para tu mente, para tu oído…. yo es que cada día necesito más el silencio. Muchos besos

  6. maria eugenia barba permalink
    octubre 27, 2010 8:02 am

    es una delicia leerte.

  7. Marian permalink
    noviembre 9, 2010 7:44 pm

    Guau! Acabo de descubrir tu blog y me he enamorado del trabajo que haces.
    Qué artistaza!

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