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De descubrimientos

octubre 19, 2010

Hemos estado fuera estos días, de ahí que no haya escrito nada nuevo hasta hoy.

Acabamos de llegar de un viaje relámpago que nos ha llevado hasta Áhetze (Francia).

Allí hemos comprado la mercancía necesaria para (como ya he contado en otros post) continuar con el negocio de antigüedades que nos sustenta y apasiona a partes iguales.

Como es habitual en estas ferias que tienen lugar por los pueblos de Francia los fines de semana, recorrerlas constituye un auténtico placer. Siempre digo lo mismo, pero es que es la verdad.

El responsable de haberme contagiado esta enfermedad que te entra en la sangre y ya no te abandona me dejó una frase lapidaria que recuerdo cada vez que toca ir de feria a comprar. Siempre que llegábamos y ya nos estábamos bajando del coche para empezar, nos decía: “Me gusta tanto, que mis pies van por delante de mi cuerpo, tirando de él”. Sus pies corrían más que el resto del cuerpo, impulsados por el deseo de ver, tocar, descubrir y negociar.

Resume a la perfección la sensación de urgencia por ver cosas que te recorre al llegar.

Aparte del entorno maravilloso que sirve de telón de fondo a una amalgama infinita de objetos de lo más variopinto, completa ese momento perfecto la posibilidad (más bien la certeza) de ver muchas cosas por primera vez en tu vida. Como los bebés.

Sencillamente porque quedan muy pocas o ya no servirían para nada, así que hace mucho que dejaron de usarse y ya no se ven. Por eso, tenerlas al alcance de la vista es una suerte.

Y me encanta, pues corren tiempos en los que con un clic de tu ratón puedes encontrar incluso la imagen de un prehistórico poblador de alguna tribu amazónica que ha sobrevivido hasta el siglo XXI. Con tanto detalle a veces, que casi puedes contar el número de colmillos que lleva colgados de su collar ancestral (que seguramente te daría, a cambio de una Coca Cola).

 

Pues eso, que se ha perdido todo el misterio (y a mi me va mucho lo misterioso).

Aparte de las cosas que compramos para restaurar y vender, normalmente voy siempre ojo avizor buscando objetos que puedan servirme para hacer mis abalorios de mipatatacorazon.

Busco bisuterías antiguas que desmonto para hacer los colgantes de la colección Reciclando, miniaturas que pueda utilizar en la colección Voy a Engordar, o algo que me salte al ojo y de ahí al cerebro en forma de idea (ya que encima se te estimula la mente). Y esta vez he tenido suerte.

 

He comprado un dominó infantil de más de cien años. Es de hueso, y al ser para niños las fichas son más pequeñas de lo habitual, por lo que en breve los colgantes que están en línea de salida en “Novedades y precios” recibirán un montón de hermanos pequeños.

También he encontrado un gran lote de sartenes de casas antiguas de muñecas. Algunas son de cobre y otras de latón, y la mayoría están en su envoltorio original y sin usar.

 

Como siempre elucubro historietas, en este caso he decidido que debían ser de un pobre juguetero de posguerra que las vendía en su tienda para las casas de muñecas de niñas cuyos padres no podían comprarlas (recordemos que la película esta situada en la posguerra). Así que quebró, cerró su negocio y lo que no vendió acabó en algún trastero acumulando polvo, hasta que a su muerte un chamarilero compró todo el lote….que rodó…..y rodó…..e incluso cambió de país, hasta acabar en mis manos este domingo pasado. Y de ahí a vuestros cuellos, transformadas en deliciosas sartenes cargadas de patatas fritas y huevos para zampabollos coquetos.

Seguro que si el juguetero arruinado pudiera verlas ahora, le gustarían tanto que desearía no haber vendido las cazuelas que las acompañaban en el escaparate de su tienda.

Aunque quién sabe, quizás esas cazuelas me están esperando agazapadas en alguna caja y me van a salir al paso la próxima vez que vaya de feria.

Como ya he dicho, siempre descubro cosas y me llevo sorpresas, así que no me extrañaría verlas por ahí algún día.

Sorpresas mayores te da la vida……..

……..¿O no?

(A mí desde luego que sí)

6 comentarios leave one →
  1. Marialuisa permalink
    octubre 19, 2010 6:49 pm

    Bueno, ¡YO QUIERO UNA SARTEN DE ESAS!, guardamela, la del medio que tiene mas patatas, esa si que me la voy a colgar del cuello…..pero estoy esperando que hagas lo nuevo así que guardame esa sarten porfa…..La negra de arriba solo huevo y patatas.

    • octubre 19, 2010 6:59 pm

      He hecho un montaje sin pegar ni nada para la foto. Maana empiezo con ellas. Dime como las quieres y te las hago. Voy a ver tu blog ahora mismo.Hablamos. Besos.

  2. Marialuisa permalink
    octubre 19, 2010 6:52 pm

    Se me ha olvidado decirte, ¡qué botones tan preciosos!, y las hebillas de los cinturones, increíbles……

  3. octubre 21, 2010 1:52 pm

    Por favor, las sartenes con los huevos fritos… que me da un ataqueeee…

  4. maria eugenia barba permalink
    octubre 27, 2010 8:13 am

    he disfrutado muchísimo de éste escrito.
    no comparto el amor por las antiguedades, pero sí por el buen decir,
    es una delicia leerte.

  5. Cristina Mahl permalink
    diciembre 8, 2010 3:54 pm

    Me he sentido identificada. Siempre encuentro cosas que me van a servir para alguna artesanía…no se para cual pero si se que me van a servir. Muy lindas tus cositas.

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