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Un ejercicio de sinceridad…

julio 31, 2011

El otro día escuché una canción que decía así:

 

Tres cosas hay en la vida… salud, dinero y amor…

 

Lo primero y lo último adornan mi curriculum, pero el dichoso parné (que antigua ando hoy…), o más bien la dificultad para hacerse con él, puede acabar arruinando no solo tu bolsillo, también la salud, y en cierta medida el amor.

Pensando en eso ha surgido este post. Real como la vida misma (la nuestra en este caso…)

Hace ya algunas semanas que no asomaba por aquí. Premeditadamente además. Ando un poco bajo mínimos, en todos los aspectos imaginables, no es una metáfora. Y cuando eso pasa, tiendo a desaparecer. Me escondo en mi gruta y me dedico a rumiar pensamientos y a esperar a que escampe el temporal.

Y es que al final, hasta el huracán más fuerte pasa de largo, y aunque a su paso lo deja todo hecho un asco, si te esmeras un poco en recoger los destrozos, en no mucho tiempo consigues disimular los estragos y dejarlo todo como si nada.

Pues bien, en ese punto ando, recogiendo y arreglando estragos.

 

¿Por qué os cuento todo esto? Pues porque no tengo ganas de escribir un post ingenioso y divertido de mis chorradas habituales. Estoy un poco anestesiada y lo único que puedo hacer es ser sincera y dejar caer mi look por los suelos.

Se que hay gente (sobre todo vascos) que me lee tras haberme conocido como la hermana bloguera de David de Jorge (alias Robinfood), el cocinero de moda que tiene programa en la tele, escribe en periódicos, habla por la radio y está más omnipresente este verano en los medios que Nacho Polo, Víctor Sandoval y su culebrón vergonzante.

Suena muy glamuroso lo de bloguera, suena a superchica estilosa de la talla treintayseis creadora de tendencias en la red.

A It girl conocedora de todas las Fashion Week que caben en su cara y apretada agenda e íntima amiga de astutos vividores que le regalan el oído, el bolsillo, el oro y el moro.

Pues en mi caso eso no se cumple.

Soy una Cutre-blogger que participa en una rueda de ropa usada que pasa de mano en mano hasta su destrucción por uso y abuso (jijiji, a veces descubro en el perchero del cole ropa que usó M. hace años y que ha rodado por varias casas).

Y así con todo. No se sustituye nada que no esté técnicamente desintegrado, sea una nevera o un cortaúñas. ¿Algún capricho? Si, si contamos como tal un cambio de ruedas para el coche (somos unos excéntricos con los caprichitos, pero hay que contar con que aquí nieva en invierno y el terreno se vuelve peligroso)

Uso este medio escrito como terapia psicológica. Bien claro os lo digo. Vivo en el campo, no creo que haya un psicólogo en cien kilómetros a la redonda (y si lo hubiera, tampoco podría pagarlo), de manera que os utilizo como desahogo. Sois entes invisibles que no me replicáis, me salís gratis y encima muchas veces me consoláis haciéndome ver con vuestros comentarios que no estoy sola en mitad de este páramo y que muchos sentís lo mismo.

Así que a lo que vamos… Para quienes no me lean habitualmente les aclararé que vivimos de nuestro trabajo con las antigüedades y la restauración. También les diré que hace ya nueve años que lo dejamos todo en una gran ciudad, hartos de ella y con un bebé, y nos fuimos a vivir al campo. Que hacemos ferias de antigüedades por todas partes. Que cada vez es más difícil. Que trabajas lo mismo vendas o no. Que la gente es una cutre que quiere duros a pesetas (lo dicho, que antigua estoy…)

Que nadie pretende llevarse nada de El Corte Inglés a mitad de precio, pero nos asfixian con sus regateos a nosotros, humildes buscadores de tesoros que vivimos de sacarlos a la luz y darles una nueva oportunidad. Y que cuanta más pasta tienen, más mezquino es su comportamiento.

¿Nuestro pecado? Ser soñadores.

¿Nuestro delito? Haber intentado encontrar una vida simple y relajada, alejados de un mundo de ambiciosos autómatas que luchan entre ellos para llevarse la tajada más grande.

¿Nuestra condena? Haber pasado de Primera División a Tercera Regional. Imaginábamos que con el cambio bajaríamos de categoría, pero nunca pensamos que nos tocaría un campo de juego tan empinado. Y así es imposible. El balón siempre rueda hacia abajo y nos marcamos goles en propia meta cada dos por tres (¿Hay vida más abajo de Tercera Regional? Fijo que si. Cuando lleguemos a equipo de plaza y sol prometo avisar)

Aclarado lo anterior, voy a proceder a explicaros desde este diván de psiquiatra en el que me he tumbado lo que rumio a menudo en mi gruta escondida en el monte y alejada de todos.

Agarraos que vienen curvas, y escuchad sin rechistar. Soy vuestra paciente, y aunque no os pague, aquí mando yo, que para algo soy la Reina de Corazones y escribo desde mis dominios.

 

ESTOY HARTA de disimular y de hacer como si nada cada vez que salgo de mi escondite. En mi guarida puedo torcer el gesto y empañar la mirada cada vez que quiero. Sin necesidad de hacerme la fuerte o fingir relax mental para esquivar preguntas de aquellos a los que en realidad les da igual saber que no saber. No sonrio si no me apetece, a no ser que ande cerca nuestro Heredero Hipotecario (el arranca-sonrisas oficial de la casa), en cuyo caso si que sonrio, solo con verlo me vale.

Las libertades de vivir en medio de la nada…

 

ESTOY HARTA de los que preguntan y si soy mínimamente sincera creen que busco compasión, cuando lo que agradeces (ni siquiera lo buscas) es comprensión. Nada más.

La compasión para los pobres somalíes. Eso si que es una tragedia. De las gordas además.

 

ESTOY HARTA de pronunciar nuestra frase estrella: “No nos lo podemos permitir”

ESTOY HARTA de que nuestro hijo crea que los que van a Disneylandia son millonarios.

ESTOY HARTA de barrer con la mirada los estantes del supermercado buscando la cifra más baja.

ESTOY HARTA de querer y no poder. Deseo con todas mis fuerzas que llegue el momento de poder, para pegarme la chulada de no querer (soy así de rara y retorcida).

ESTOY HARTA de compartir con mi chico miradas de preocupación. Tantos años juntos nos han dado un superpoder: con una mirada podemos mantener una larga conversación cuando ya ni las palabras te salen o está todo dicho.

ESTOY HARTA de verlo a menudo desfondado, preocupado y cansado a chorros.

ESTOY HARTA de haber perdido de vista (temo que no vuelva nunca) la más esplendida y luminosa mirada-sonrisa que he conocido nunca. La de él. Lo primero que me ganó cuando lo conocí. Sus sonrientes y carcajeantes ojos azules. Ahora más bien son unos encabronados (con perdón) ojos azules.

¡Mierda, hemos perdido con el cambio!

 

ESTOY HARTA de los que me dicen en plan super-idea-alivia-crisis-personales-y-de-las-otras que piense que tenemos un niño estupendo. ¡Ya lo se! (como para no…) Y precisamente por eso me preocupo. Por su futuro. Cada vez que leo que una matricula universitaria cuesta miles de euros que no tenemos ni a este paso tendremos nunca, me tiemblan las piernas.

El pobre nació el mismo año que el euro, y desde entonces ha convivido con el tirano (que además se debió de zampar el pan que traía M. debajo del brazo, el caso es que aquí llegó sin él)

ESTOY HARTA de echar de menos al Animador Oficial de esta liga. Sus “No te preocupes, ya verás como todo se soluciona” me sabían a un “No te preocupes, sabes que no te vas a hundir. Aunque tengas la nave hecha polvo, yo soy un punto de amarre”.

Lo malo es que vimos impotentes como se hundía con su propia nave sin poder hacer nada para ayudarle. Y se fue. Y aquí me quedé yo, con mi cutre-bote y a la deriva. Sin amarres a la vista.

ESTOY HARTA de especuladores, amorales, impresentables, sinvergüenzas, trepas, ladrones, traidores y especímenes detestables que prosperan, pisotean, sonríen con su boca llena de dientes blanqueados y que viven sin dificultades. A costa de otros. Veo muchos.

 

Y me pregunto… ¿¿¿Quién dice que hay dios??? ¿¿¿Y dicen que es justo??? ¿¿¿En qué se basan para decirlo???

Mentiras, y gordas, muy gordas…

ESTOY HARTA de bajar escalones e intuir que esta escalera penetra en la corteza terrestre, y que aún allí, todavía hay más escalones que bajar, hasta que el magma te funda.

ESTOY HARTA de los que me cuentan sus chorra-problemas presentándolos como difíciles obstáculos. Me gustaría decirles: “Siéntate, que te voy a contar mi culebrón y te vas a caer de culo, anormal”. Pero callo y aprieto los puños.

Y finalmente, y sobre todo…

ESTOY HARTA de estar harta. Y de eso estoy muy muy harta.

 

Todo esto que os he contado no me avergüenza en absoluto, se que valemos mucho, que somos luchadores y que sobreviviremos. Son circunstancias que supongo que no serán ajenas a algunos de los que me lean.

A ellos dedico este post, a los que pasamos fatigas, no tenemos un trabajo fijo ni vacaciones pagadas, a los que si enfermamos no trabajamos, y en consecuencia no comemos y a los que rumiamos preocupaciones, sea en mi gruta o en cualquier otro lugar.

Y a mi amiga A. en especial. Ayer estuvimos hablando de ello en su casa. Desde aquí te mando un empujón, a ver si conseguimos subir un peldañito de nada…

A vosotros os digo, mirad a vuestro alrededor, seguro que muchas de las sonrisas que veis son como las mías cuando me uno a la manada: sonrisas vacías, sin ganas ni motivo. Disimulan, pero están ahí. Los nuevos pobres avergonzados.

 

Y digo yo…

¿¿¿¿Avergonzados???? ¿¿¿¿De qué???? ¿¿¿¿De luchar y caer???? ESO NUNCA

 

A los otros, los que me lean desdeñosos de lo que cuento y que solo están hartos de que su secretaria esté de baja (que desfachatez, ponerse de parto cuando tenemos tanto trabajo…), les digo que aflojen la cartera. Estoy preparando nuevos abalorios que verán la luz en cuanto pueda.

¡Que rule la pasta!

(jijiji, me estoy volviendo una Reina de Corazones de lo más heavy)

Y a Belcebú le propongo un trato. Le vendo mi alma a cambio de un año de hipoteca pagada y unas ruedas nuevas para el coche (no estamos para esos caprichos frívolos). Y además le regalo un tridente del siglo XIX (soy anticuaria, recordad), una vajilla francesa estupenda y una estancia de una semana en mi casa, que con este calor se va a sentir como en la suya.

Anda, pásate por aquí y negociamos. Regateo como nadie, y con un poco de presión igual te saco un sofá nuevo y ya hago el negocio redondo.

P.D. Acabo de releer lo que he escrito y me ha dado la risa con tanto ESTOY HARTA. He visualizado la cara de Isabel Pantoja cuando decía furiosa aquello de “¡Estoy cansada de la familia Rivera! ¡Estoy cansada!”

(Vuelvo a ser una antigua, eso pasó hace bastante tiempo, que bloguera más poco trendy…) Aunque pensándolo bien…, prefiero ser la Bloguera Sincera

Así que no preocuparse, mientras haya humor hay esperanza.

Por cierto (y acabo)…

¡YO TAMBIEN ESTOY INDIGNADA!

(además de harta de dificultades sin fin…)

20 comentarios leave one →
  1. Agustín Piqueres permalink
    julio 31, 2011 11:21 am

    Me has emocionado. Me has estremecido. Tu sinceridad me ha lacerado. Yo estaba en Primera División y bajé a pachanga de amigos. Divorcio, una separación, peleas de socios,…Ruina económica!!! No, ruina no, CERO!!! Pero soy más feliz que antes!!! No me cambio por los muertos inmorales vivientes que abundan por estos lares. Es largo de explicar, pero lo haré. No tengo dinero para psiquiatra!!jajaja. Me voy a casa de mi madre a que me invite a comer… En fin, Facebook merece la pena. Por haber encontrado tu isla. Besos… Desde el corazón. No por decir!!!:))))

  2. julio 31, 2011 11:53 am

    Me siento identificada con muchas de las cosas que dices…Sólo que yo nunca he estado en primera división…Pero todo lo que dices lo comparto! El post parece dedicado a mí!! Me reconforta un poco saber que no soy la única persona que lucha por no caer más abajo….en fin…gracias !!!

  3. julio 31, 2011 11:59 am

    …cuando se desprecian los valores elementales lealtad, honor, afecto, solidaridad, trabajo, esfuerzo, logro, tenacidad…lo único que queda es una jungla mucho peor que la natural…por que hasta los animales tienen limites, lineas que no trasgreden, cazan lo necesario, mantienen un equilibrio….el virus humano es insaciable y su única regla es no respetar reglas ni tener limites para conseguir que?? la destrucción total del planeta y de sus semejantes….valiente paradoja…supertecnología, superciencia…..y la calidad de vida brilla por su ausencia…..aquí no hay sálvese quien pueda, o nos salvamos todos o no habrá futuro …..
    felicidades por tan acertados pensamientos…..

  4. julio 31, 2011 12:15 pm

    Te leo, lo vuelvo a leer y ni así me hago a la idea de lo que estas pasando. No voy a decirte que no te preocupes porque te vas a seguir preocupando, tienes un niño en casa, solo espero que las cosas vayan mejor para tí y para otros muchos como tú…..y hoy me has dejado corta de palabras. Ya sabes que te queremos. Un besazo preciosa.

  5. Dr. Frasier Winslow Crane permalink
    julio 31, 2011 3:46 pm

    Hola Leticia: tus “estoy harta” han sonado tan altos, claros y sinceros que han atravesado el Atlantico y ya que no hay psiquiatras en 100 km a la redonda de tu cueva, te mereces al mejor, o al menos, eso es lo que decían en el bar donde paraba…

    Tus preocupaciones son legítimas. ¿Acaso hay algo más digno y más humano que preocuparse por el bien de la familia? No has dejado de tener al dinero como protagonista de tu escrito y, sin embargo, no ha trascendido en tu postura ni un ápice de egoismo. Es sorprendente y grato.

    Yo estoy harto de mis patéticos pacientes ricos y egoistas. Estoy cansado de sus estúpidos e insignificantes problemas, de sus aburridos viajes que sólo sirven para poner una muesca más en su pequeño globo terráqueo, de sus lujosos coches y casas, de sus chachas centroamericanas, de sus exitos y de las notas que sacan sus hijos… en fin estoy harto de sus mezquinas “varas” de medir la humanidad con sus semejantes.

    Confía en mi criterio profesional, ellos nunca serán como vosotros. Pronto descubrirás, como en Matrix, que en realidad, en la fábula de las uvas y el zorro que no las alcanzaba, lo que nadie sabe es que ¡si que estaban verdes y no merecían la pena!…

    Sigue tu camino y haz lo que te dicte tu corazón de patata… no caigas en la trampa de la carrera de ratas. Ten por seguro que habéis elegido bien, aunque también te digo que tienes derecho a gritar ¿y por qué no?

    Fin de la consulta.

    • julio 31, 2011 4:16 pm

      ¡¡¡Ay, por fin un poco de glamour en mi vida!!!! ¡¡¡Un psiquiatra que me visita a domicilio!!!! Si cuando digo que este blog es el consuelo de mi “vejez” (jijiji, eso va con ironía, soy una guerrera vikinga en mis sueños) y que me acerca al mundo de los vivos, NO OS MIENTO. Gracias a todos los “consoladores” que me haceis subir peldaños en esta escalera infinita, gracias a vosotros hoy las sonrisas han asomado a mi cara y me han hecho ver mi escondida guarida mucho más poblada de lo habitual. Besos mil…

  6. ROCIO ESTHER PADRON MANRIQUE permalink
    julio 31, 2011 5:12 pm

    Bueno..este si suena…..hay mucha verdad!!!, me siento así sólo pensaba que era sólo YO..pues hay identificación…..aunque yo sigo en la línea de…FORASTERA E INMIGRANTE….que ni modo de soñar subir un peldaño..debo sólo sobrevivir y no demostrar que me duele o que no tengo,menos que desee envidia a por míiiiiiii,la cuestión es como pasar de todo….esto es lo difícil….ser pazotasssssss.

  7. Ester permalink
    julio 31, 2011 8:44 pm

    chicas, aquí estoy yo! Lo mismisto, lo mismito que tú Leticia de mis amores, rezando a un Dios en el que no creo para vender de una vez mi casa de la playa y no naufragar en tres o cuatro meses…Lo mismito que tú Rocio por no demostrar que duele y que a veces me entra un ataque de pánico que no me deja respirar. Siempre he sido una soñadora impenitente.
    Bueno, solo deciros que no estamos solas, que si alguna me necesita para algo, aquí estoy para compartir. Además vivimos en un pueblo, joder, siem`re habrá vaxas, cabras, galiinas y huertos para que no nos falte de comer 😉 …ah chicas…somos legión!

  8. fernando permalink
    julio 31, 2011 9:15 pm

    Hola: no me conoces, eso es seguro,pero por nuestras vivencias parecería que compartimos genes. A veces saber que hay personas que sienten lo que tú,en este caso me deja mas triste por un lado,pero por otro me ayuda a saber que quizás deberiamos tendernos la mano para poder,como dices tú perfectamente, subir ese peldañito de mierda . Ánimo cielo, aunque eso que te digo no te sirva para nada, lo sé. Mi consuelo al menos son tus palabras,solo la sinceridad nos hara soltar el veneno.algo es algo. gracias mujer sincera…

  9. maria eugenia permalink
    julio 31, 2011 11:20 pm

    hay que voltear a ver otros ombligos para darse cuenta que somos unos privilegiados.

  10. agosto 1, 2011 6:20 am

    Por fin te he podido leer y leyéndote me he dado cuenta de que el subconsciente de mi aifon no me dejaba hacerlo (acuérdate de que yo soy tío y no tengo eso, porque no pienso)
    Y es que estoy totalmente en desacuerdo contigo, no me ha gustado nada tu post, quejica. Para empezar, si a tu hermano le ve alguien en la tele es por ser el broder de LaReinadeCorazones, para seguir, eres la bloguera mas glamurosa del ciberespacio, con permiso de MariaLuisa y para terminar, tus gastrojoyas son la MondaLironda, por lo único que me gustaría ser mujer es por poderlas lucir, pero bueno, ser hombre, es maravilloso.
    Así que ya vale de quejas y arreando que es gerundio (de esta me dejas de hablar)
    PD: Cambiar las ruedas al coche? Eso no es de primera división, eso es de Champions. Otra cosa seria ponerlas si no tuviera, pero teniendo, vaya lujazo

  11. agosto 1, 2011 10:17 am

    Magnífica, brillante, lúcida. Admirable.

    http://casaquerida.com/2011/07/31/cuando-la-enfermedad-se-alza-en-virtud/

  12. Marta permalink
    agosto 1, 2011 2:02 pm

    Hola Leticia.
    Tu post me ha parecido un ejercicio de terapia muy sano. Te entiendo perfectamente. Creo que nos ha tocado vivir un momento muy difícil y seguramente nadie nos preparó para ello. Nuestra generación (entre 40 y 50 + ó -) estábamos mal acostumbrados, algunos muy mal. Hablamos con un ojo muy crítico de la juventud de ahora, pero a nosotros también nos lo han dado casi todo y siempre tenemos a los padres/abuelos dispuestos a echar una mano, cuándo buenamente pueden. Algunos no pueden económicamente, pero lo hacen echando un cabo con los niños, a mucha gente le supone el ahorro de no tener que pagar a una persona o directamente la posibilidad de trabajar, y otros no pueden porque se han ido antes de lo que deberían, pero si estuvieran aquí las cosas serían diferentes, lo siento tal como tu lo dices, con la diferencia de que esa persona en concreto se ha ido hace muchos años y lo sigo teniendo presente cada día, en algún momento y cuándo me hundo de forma constante, porque siguen ahí… al otro lado y de alguna manera nos están ayudando, esa es mi percepción y te aseguro que nada tiene que ver con dioses ni religiones…
    Creo que tenemos que ser optimistas, porque nuestros hijos no tienen la culpa de que las cosas salgan mal. Por ellos merece la pena seguir, cueste lo que cueste y caiga quién caiga. Personalmente me encuentro en una situación bastante complicada a nivel sentimental, económico y profesional y sin embargo cuándo veo a mis peques, pienso en lo enormemente afortunada que soy y tal vez sean mi única fuente de felicidad en este momento. Ánimo Leticia, que nunca llovió que no escampara (refrán gallego???)

    No has pensado en buscar puntos de venta para tus piezas? Yo lo intentaría, es algo único y de un precio más que asequible, te animaría a que lo hicieras, si me lo permites.

    Un bico desde A Coruña.

    • agosto 1, 2011 4:48 pm

      No solo he pensado en buscar puntos de venta, sino que constantemente estoy en ello, pero me temo que a la mayoria de ellos lo que les sobra son ganas, pero les falta “money”. Ay… verás cómo escampa antes de lo que esperamos, que si me lo dicés tu desde un sitio con tanta lluvia es que entiendes de ello. Besitos y ánimos, guapa…
      (Que sincronización, acabo de hablar con la tia T., le he preguntado por ti y al encender el ordenador te encuentro aqui). The potato’s connection… jijiji

      • Marta Q. permalink
        agosto 21, 2011 10:40 pm

        La magia de los corazones… es que la tía T tiene más poder del que ella misma es consciente¡¡¡¡ y no lo digo de broma…

  13. agosto 1, 2011 10:28 pm

    Aquí tienes a otra” clocara hasta las pelotas, en mi casa no trabaja nadie y encima tienes q poner buena cara, el otro día falleciob mi gata y tuve q hacer cuentas para pagar al puro veterinario , he dicho cuentas? No, cuentas ya ni hago, para que? lo dicho, hasta las pelotas, eso si, como no me voy de vacaciones y no necesito ruedas para el coche alguna gasto joya caerá….

  14. agosto 2, 2011 3:06 pm

    Fántastico artículo con el que me siento plenamente identificada. Yo últimamente sigo la máxima de que no es más rico el que más tiene sino el que menos necesita y la verdad es que no me va mal…ya vendrán tiempos mejores, de momento recibe un ciber abrazo lleno de energía

  15. agosto 6, 2011 8:50 am

    Me has dejado sin palabras…me identifico en su totalidad…gracias amiga ..que acertados pensamientos y originales la forma de transmitirlos…un abrazo y palante como se suele decir.

  16. iolanda permalink
    agosto 20, 2011 10:01 pm

    un beso muy grande, estoy super identificada y a tu lado, patata corazón, eres un amor.

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