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Una de cal… (parte I)

septiembre 26, 2012

 

DE EQUILIBRIOS, HUIDAS Y DELIRIOS

 

El Individuo casi no se atrevía a respirar por temor a caerse. Avanzaba despacio, con los brazos extendidos en cruz. Inspiraba quedamente, arrastraba un pie sobre la cuerda, expiraba y repetía la operación con el otro pie.

Mientras lo hacía, no podía dejar de rebuscar en su cabeza los motivos que los habían llevado a semejante situación.

Por lo menos, pensó, había tenido los suficientes reflejos como para agarrarse al alfeizar de la ventana y encaramarse a la cuerda de tender la ropa.

Estaba en forma. Le había sorprendido comprobarlo. No se lanza uno por la ventana todos los días. Y eso que él creía, antes de la proeza, que ya estaba acabado.

… “Habían sido muy felices. Los tres.” …

Todo comenzó cuando apareció La Intrusa. Llamó un día a la puerta y se presentó a si misma. #SoyLaNueva, les dijo…

Les pareció raro, no la conocían de nada, pero la dejaron pasar. Llevaba una fiambrera en la mano, y no parecía peligrosa.

Al cabo de unos días volvió. En esta ocasión lo que traía era una gran caja de cartón. Parecía pesar mucho, y tampoco les pareció peligrosa, así que de nuevo la dejaron pasar.

Resultó que la caja estaba llena de ropa vieja. Eso si que les extrañó. No pensaban que nadie usara aquello.

Siguió yendo a la casa, hasta convertir sus visitas en una rutina diaria. Llegaba con sus misteriosos cargamentos, los depositaba y se iba.

De pronto, un día cualquiera, apareció con una montaña de ladrillos y material para preparar argamasa. Les dijo que venía a quedarse, que lo había decidido.

A ellos no les gustó la idea, pero algo en su mirada les hizo temerla, y la dejaron pasar de nuevo. Lo cierto es que les pareció un poco más peligrosa.

No tardó en empezar a levantar paredes, decía que necesitaba su sitio. A ellos más bien les parecieron muros, pero el miedo, de nuevo, los empujó a callar.

La Intrusa se fue apoderando del espacio, colocó en los armarios todo lo que había traído y se instaló.

El Individuo observaba y callaba. Él no podía decir nada. Tampoco es que le hicieran mucho caso. Más bien lo ignoraban.

Tan solo estaban pendientes de La Intrusa. Sabía que la temían, pero él pensaba que no era motivo suficiente como para permitir la invasión.

Primero vio llegar las ojeras, y dos pares de ojos se apagaron. Poco a poco.

Luego llegó el silencio. Solo se oía el entrechocar de los huesecillos de pollo en que se habían convertido los brazos de La Intrusa con el transcurrir del tiempo y el manejo constante de la llana y el mortero.

Al final llegó LA NADA. Oscura y espesa, como corresponde a un buen agujero negro.

Cuando los muros lo acorralaron contra la ventana y le impidieron respirar, tomó LA DECISIÓN: se lanzó al vacío. Ya no había sitio para él.

Ocurrió que su instinto de supervivencia, en el último segundo, lo había llevado a la penosa situación actual. Eso no lo había previsto.

Pensando en ello estaba cuando perdió pie y cayó. Antes de estrellarse contra el suelo, levantó la mirada y vio asomarse al nuevo trio.

Él miró pero no vio. Ella suspiró y calló, una vez más…

… y La Intrusa…  ay! La Intrusa

La Intrusa lo miró, si que lo vio, con su hueso de pollo lo apuntó y bien fuerte gritó:

¡¡¡¡SAYONARA, BABY!!!!

El Individuo, instantes antes de romperse en mil pedacitos, tuvo tiempo de hacerse una reflexión…

Justo antes de morir dio con la explicación… Era sencillo…

 

Foto Denis Darzacq

“Cuando la pobreza entra por la puerta, el amor salta por la ventana”

 

La Intrusa observó durante un largo rato los pedazos esparcidos sobre el asfalto, volvió al interior de la casa, cogió las fiambreras de las mochilas de los niños, vació los armarios de ropa vieja y la nevera de yogures caducados y se dispuso a empaquetarlos de nuevo. Había llegado el momento de buscarse otro sitio donde vivir. Allí pronto no quedaría nadie.

Misión cumplida, se dijo…

 

P.D. Consuela saber que El Último de la Fila no eres tú y que siempre hay alguien en peor posición. Tonto pero cierto 😉

Si este post tuviera banda sonora, sonaría así… (click)

Agur… Individuos e Individuas de mi séquito 😉

 

5 comentarios leave one →
  1. septiembre 26, 2012 1:57 pm

    Como la vida misma. Me ha sorprendido estar en ascuas viendo a ver cómo acababa esto…muy buena reflexión sobre lo que está pasando en muchas casas y la banda sonora…inmejorable!!
    #ereslacañadarling

    • septiembre 26, 2012 5:57 pm

      Y la letra de la canción lo mejor…
      “Ya no me besas nunca, ya no me amas.
      Como voy a besarte, gorda y con bata”
      Jjjjj… #LoMás

  2. Toni. permalink
    septiembre 26, 2012 7:23 pm

    Como siempre: ¡qué bien escribes!
    Un besazo. M.Toni.

  3. Marialuisa permalink
    septiembre 27, 2012 6:46 pm

    ¡Hola Maidarlin!……aquí leyendote, y oyendo a el “Ultimo de la fila”, para meterme en tu post de hoy…..hoy soy yo la que no tiene el coño pa ruidos, como dices tú…..¡te he copiado!…..hablamos, que es mucho mas rápido.
    No me gusta nada esta canción…
    Mil besos

  4. octubre 2, 2012 8:13 am

    Te aparqué para leerte mañana y hasta hoy. Sabía que merecía la pena…
    Doña Foca va a la compra en zapatillas…

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