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Solo tengo que escapar. Runaway.

noviembre 24, 2012

Me paso la vida esperando. Y no solo porque tenga la maldita costumbre de ser puntual, que también.

Me paso la vida esperando a que pasen cosas.

En esta ocasión, esperaba desde hace tiempo la visita de las musas. Solo su presencia me hace aparecer por aquí. Necesitaba inspiración para contaros algo medianamente potable, pero en vista de que las muy miserables se hacían de rogar (iba a decir las muy putas, pero me he contenido, menos mal), he decidido dejar de esperar y actuar.

Y aquí estoy, boli en ristre, dispuesta a explicaros mi enfermiza relación con Los Tiempos De Espera.

Consta de dos apartados claramente diferenciados:

1.- MI ENFERMIZA RELACIÓN CON LOS TIEMPOS DE ESPERA A CORTO PLAZO:

Cuando estoy esperando a que pase algo de una manera relativamente inmediata, lo que hago es eso, ESPERAR.

Unos ejemplos lo explican mejor que yo:

Un suponer. Espero una llamada, de Importante hacia arriba. Yo no me puedo poner “mientras tanto” a picar cebolla. O a pelar patatas. No. Entonces estaría haciendo una tortilla, no esperando.

Lo que hago es esperar. Mirando al teléfono, por si vibra milésimas de segundo antes de sonar y voy y me lo pierdo.

Otro suponer. He quedado con alguien en una esquina (no preocuparse, aún no ha llegado el momento de hacerlo profesionalmente hablando). Yo no puedo dejarme caer lánguidamente en un banco, “mientras tanto”, ojeando una revista que “casualmente” llevo en el bolso.

No. Yo espero. En posición de ¡Firmes! cual soldado de infantería. En la esquina en cuestión, en el epicentro del ángulo. ESTOY ESPERANDO, que he quedado…

Lo mismo me pasa por las noches. Si me levanto de madrugada, lo cual sucede muy a menudo, no se me ocurre MIRAR LA HORA en uno de los múltiples relojes que El Heredero ha diseminado por toda la casa en su afán por estar permanentemente informado, no sea que pase un minuto y no lo vea avanzar.

¡ERROR!

Lo siguiente que sucede, si lo hago, es que me acuesto y ya lo único que puedo hacer es esperar a que suene el despertador. Es inevitable. Mi cabeza, por sí sola, se pone automáticamente a calcular los tiempos. El que me queda para dormir, el que me queda para volver a dormirme… y así sucesivamente. Me meto en un bucle que me conduce a una única solución: ESPERAR  a poder levantarme cuando lo hagan los demás.

2.- MI ENFERMIZA RELACIÓN CON LOS TIEMPOS DE ESPERA A LARGO PLAZO:

Cuando tenía veinte años, esperaba que a los cuarenta podría disfrutar de una casa en consonancia con el vestidor que adornaría mi dormitorio. No solo lo esperaba, sino que lo consideraba imprescindible y hasta fácil de conseguir. Ilusa de mí.

Ahora, que he pasado de los cuarenta, tengo un armario, y lo que espero para cuando tenga sesenta es poder poner un pie delante del otro mientras camino

(cuando llegue el día de dibujar el vestidor tendré que poner muchos zapateros, el carpintero va a flipar 😉 )

Con lo de la FELICIDAD me pasaba lo mismo. Yo esperaba SER SIEMPRE FELIZ.

Ahora que soy mayor (mayor que antes, aclaro, no mayor a secas) me da igual eso. He llegado a la conclusión de que la FELICIDAD es un concepto tan intangible que sería como si quisiera ser nube, o arcoíris. Poco práctico. Y yo soy una mujer muy práctica. Así que me conformo con lo de la sucesión de pasos y un poco de sol (bueno… reconozco que no he desistido de mis zapateros, ni de mis baldas deslizantes… ay, que me embalo y me deprimo… jajaja)

Lo de ser mayor también me ha servido para aprender. De mis errores sobre todo. Soy muy fan del concepto Ensayo-Error. Y me he puesto manos a la obra y patas al monte. Desde hace algún tiempo ya no espero, actúo. He pasado a la acción.

¿Solución? Mover el cuerpo. Mucho. Literalmente. Al aire libre, of course. No soy carne de gimnasio. Se te oxigena el interior. Todo lo que cabe dentro. Y lo que no, también. Funciona. Te libera. Y te pone en forma.

Ahora, lo que tengo que perfeccionar es la velocidad de giro de los pensamientos en mi cabeza. Rulan demasiado rápido, y así no vamos a ningún lado. Esta parte es la que peor controlo.

A ello me he puesto. Algo sacaré. Pero de ese otro asunto no voy a contar nada hoy, lo dejaré para mejor ocasión. Es que estoy ocupada calentando cera. Espero una llamada Importante y pretendo que me pille depilándome la ingle. Como debe ser.

Una cosa más…

#AiLofJamiroquai

Imaginad que soy yo la que canta.

No cambiaría ni una sola palabra.

ATRAPADA DENTRO DE UN HURACÁN

SOLO QUIERO PERDERME…

¿ALGUIEN MÁS SE VIENE?

TENEMOS QUE HACERLO…

Agur, animalitos 😉

9 comentarios leave one →
  1. noviembre 24, 2012 10:36 am

    por fin tu pluma grácil se ha puesto a escribir…llevaba esperándola un montón jjjj y yo si que espero entretenida pero sin perder de vista lo que importa.. o no?? Pues sí, si tengo que esperar a algo importante vale más que me quede quieta porque en cuanto hago algo mi mente inquieta y divagante se mueve a la velocidad de la luz y ya no me deja parar…parezco el conejo de Alicia y hay veces que me gustaría tener un botón de stop o pause en la cabeza sólo para descansar un rato….
    #asuspiesmajestad
    Besos obesos

  2. noviembre 24, 2012 6:43 pm

    Yo de mayor quiero ser Jamiroquai o mejor, quiere ser tu.

  3. Teresa permalink
    noviembre 24, 2012 9:01 pm

    La felicidad…. para mí, son los pequeños momentos, las caras de mis hijos cuando duermen, el café calentito por la mañana, la música en el coche… esas tonterías.. bueno, supongo que para disfrutar de esas cosas tienes que ser ‘de base’ un poco felíz ya.. no?

    Me gusta como escribes.. he estado en Zielo y he visto tus preciosas creaciones, tu chico me ha dicho tu pag. web

    Un abrazo,

    T

  4. Nagore permalink
    noviembre 24, 2012 9:39 pm

    Me giutaaaa mucho!!!

  5. noviembre 25, 2012 7:59 am

    Tienes que escribir más a menudo Kuin. Tienes talento a raudales, compañera.

    • Blanca permalink
      noviembre 29, 2012 9:10 am

      Lo suscribo totalmente!!!
      Cómo me gusta ser monárquica con esta Kuin….

  6. evabas permalink
    noviembre 25, 2012 2:59 pm

    jijiji, me descojono imaginándote mirando el teléfono o como un poste en la esquina. Muy buena la entrada, I love Jamiroquai too, especialmente esta canción me pone tontona, te la dedico my darling: http://www.youtube.com/watch?v=MHCQ__AqzHA

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